Machado

"Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar". Machado.

domingo, 26 de octubre de 2014

CAVALL BERNAT (587 metros) y CREU DEL CARDENAL (545 metros)

SUBIDA DESDE EL PUEBLO DE CORBERA


FICHA TÉCNICA-
Día: 26/10/2014
ParticipantesJulián y Lourdes.
Tiempo estimado: 4 horas.
Distancia: 9 km.
DificultadMedia-Alta.
Como llegar: Desde Alzira dirección a Corbera. En el pueblo se busca un carretil que sube hacia la sierra. Encontramos la ermita del Santisim Crist donde se ven las marcas blanca/verde hacia Les Fontanelles. Nosotros continuamos con el coche alrededor de un kilómetro, hasta llegar a un pequeño aparcamiento, tras pasar por unos campos de naranjos.
PR CV 335334.
Parque Natural de les Fontanelles.
Wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8116577

ITINERARIO:
Paraje Les Fontanelles de Corbera - Font de Senill - Cova dels Frares - Pas del Pobre de Corbera - Antena - Faja del Tallat Roig - Als Esparters - Pla del Pouet - La Mallà Verda - Pas de Sant Sofí - Creu del Cardenal - Pas de Sant Sofí - Canal - Cavall  Bernat - Pla del Pouet - Barranco del Infierno - Les Fontanelles.



La Sierra de Corbera, la primera de las alineaciones montañosas que divisa el viajero que saliendo de la ciudad de Valencia encamina sus pasos hacia el sur, emerge de manera violenta sobre las tierras de la Ribera del Júcar, separándolas de las del precioso valle de la Valldigna. 
Estas montañas “angulosas, esquinadas, con aristas que de lejos semejan fantásticos castillos”, como escribió Blasco Ibáñez en su novela “Entre Naranjos”, constituyen la última de las estribaciones del Sistema Ibérico en nuestras tierras, antes de dar paso a los relieves Prebéticos que configuran los sistemas montañosos  del sur de la provincia de Valencia y de la provincia de Alicante
Sierra de Corbera desde la Albufera


Se trata de una sierra de pequeñas dimensiones y modestas alturas El Ratlla ( o Pic de la Mola), con 626 metros constituye su mayor elevación, pero de un atractivo especial por su vigoroso relieve, sus encantadores valles verdes y su proximidad al mar. 
La Sierra de Corbera ha sufrido multitud de incendios que han destruido su cobertura vegetal. No obstante todavía conserva en su interior rincones que han logrado sobrevivir de manera milagrosa a las llamas, regalándonos parajes excepcionales que nos permiten conocer como fue tiempo atrás las vegetación que cubría estas montañas.
Especialmente dignos de mención son los dos pequeños valles que desde Alzira nos permiten el paso hacia el interior de la sierra: La Murta, rodeada de una frondosa vegetación y presidida por las ruinas de lo que fue un importante monasterio de los Jerónimos abandonado en 1835; y La Casella, que se eleva primero de manera suave entre campos de naranjos, para encajonarse después entre las mayores alturas de la sierra. 
Hay preciosos caminos de herradura magníficamente conservados que con un inteligente trazado salvan un importante desnivel entre los escarpados resaltes rocosos que parecen cerrar el paso.
Nuestra senda de la Mallà Verda, por el Este.
La sierra de Corbera es un enclave emblemático de la geografía valenciana. El paraje disfruta de un microclima favorable, con temperaturas suaves y alta humedad, que permiten el desarrollo de formaciones vegetales de gran diversidad apareciendo manchas aisladas de carrasca y un sotobosque de gran interés, formado por especies como la murta, el galcerán, el durillo o el espino albar, junto a lianas como la rogeta y la madreselva.





RUTA:
Al lado del aparcamiento hay un cartel de orientación y cruzando una barrera avanzamos por bancales de árboles frutales, algunos bastante secos. Seguimos el camino guiados por las señales blancas y verdes de un sendero local. 
Enseguida hay a nuestra izquierda un panel que nos informa que a la derecha, en la pared de la montaña, se encuentra la Cova de les Ratetes, de grandes dimensiones, donde pasan el día colgados de los techos murciélagos, que salen por la noche en busca de insectos.
Seguimos subiendo por la senda, rebasamos la Cova dels Frares, a nuestra derecha, y enseguida llegamos al corazón de Les Fontanelles. Se trata de una zona con mucho arbolado y altos matorrales, frondosos y muy variados y con cierta humedad. De hecho, nacen dos fuentes, pero en este momento están seca. Es un verdadero pulmón para la zona. Hay un rincón con algunas mesas, ideal para hacer comidas con amigos o familiares. El Paraje Natural de Les Fontanelles es un enclave natural ubicado al sur del Término Municipal de Corbera, en la vertiente Norte de la sierra. Veremos un poste indicativo a nuestra derecha, hacia la Font del Senill, que es el que seguimos, a nuestra izquierda, al Manantial de les Fontanelles, por donde regresaremos.

Rodeando el barranco está la angosta, empinada y agreste senda que debemos seguir, con las señales blancas y verdes. Pasamos al lado de la Font de Senill, que se encuentra seca. Proseguimos entre la umbría de los frondosos àrboles que nos acompañan. Pinos, carrascas... 
hasta llegar a lo alto. Hay una solitaria antena (le llaman subida por las antenas, pero solo hay una). Allí arriba, las vistas, libres de todo árbol, nos muestran todo el esplendor del barranco que hemos transitado y, al fondo, contemplamos el pueblo de Corbera y su castillo.

A la izquierda, la mole imponente del Cavall Bernat, como si de un buque varado se tratara,  la marjal de Cullera y el mar Mediterráneo que hoy tiene una cortina de nubes, y a la derecha, el valle de la Murta, tan querido y tantas veces recorrido por nosotros. 

Enseguida, un cruce de bajada, hacia la derecha, hacia el Racó de les Vinyes, en el valle de la Murta. Nosotros seguiremos las señales del sendero local que se dirigen hacia el Pla del Pouet, rectos. 

La senda señalizada nos guía por debajo de unas peñas. Nos hace dudar porque oímos por la cima unos muchachos que van corriendo, pero viendo las marcas de sendero local vamos descendiendo hacia la parte baja de la peña y nos situará junto a la pared rocosa.                                                                                          




A nuestra izquierda divisamos la senda de la Faja del Tallat Roig, que transcurre por la base de la roca extraplomada. 
Es un precioso paso que dudamos si será totalmente natural o tal vez haya sido excavado en la roca. 
Ahora, al estar seco, se pasa sin ningún problema, pero no se si será lo mismo con humedad.












Una vez superado el paso rocoso, la senda se interna entre los arbustos, romeros, brezos, carrascas,.. tipicos de esta zona y que hacen difícil pasar sin arañarte. 
Llegamos a un cruce, hacia la izquierda, el sendero vuelve a Corbera, por el Barranco del Infierno, es el que tomaremos a la vuelta; y  viramos hacia la derecha. 
Poco después llegaremos a una segunda bifurcación, en la que hay señales pintadas amarillas/blancas de un PR. A la derecha baja hacia la Murta, nosotros nos encaminamos a la izquierda, hacia el Cavall Bernat.

Transcurridos unos cuantos metros encontramos unas señales verticales, del PR CV 335, a la derecha para ascender la loma y llegar a la cima del Cavall Bernat; a la izquierda, con dirección a la Creu del Cardenal,  rodeando el peñón rocoso por su vertiente Este. Nosotros tenemos planeado esta segunda alternativa, para poder encarar mejor la canal del Cavall, que en subida solo tiene un fuerte desnivel, pero en bajada creemos que será más peligrosa.
Esta ruta se llama la Senda de la Mallà Verda. Primero progresamos por la cara Noreste, tenemos una zona sombría que nos resguarda del sol lo que hace una delicia este paseo. El sendero del PR está muy marcado, lo cual hace muy sencillo saber la ruta correcta, pero tiene mucho matorral, así que vamos con cuidado. A pesar de las moles tan enormes que tenemos sobre nuestras cabezas, el sendero no tiene dificultades técnicas, ni sensación de vacío. Vamos resguardados atravesando barranco tras barranco. La senda, en cuanto a pendiente, tampoco es exigente. Un continuo sube y baja con vistas a  la montaña de Cullera, Favara, Sueca, Fortaleny, Llaurí y los extensos campos de arroz, entre otros cultivos,  los pueblecitos de su cara Este y el mar Mediterráneo.
Vemos ya cerca el collado por donde se pasa entre el Cavall Bernat y la Creu del Cardenal, es el Pas de Sant Sofí. Hay mucha gente que baja. 

Nos encontramos con un cruce que nos indica hacia Corbera en 1 hora y media, a la izquierda, pero nosotros proseguimos rectos un pequeño tramo para girar pronto hacia la derecha, y en subida con un buen desnivel dirigirnos hacia el Pas de Sant Sofi. 
Tenemos unas espectaculares vistas a toda la crestera que hemos recorrido por la falda de la montaña. Mirando hacia atrás nos maravillamos de cómo se puede pasar tan facilmente.
Mirando hacia adelante, vemos las siguientes peñas que forman la sierra de Corbera: Les Orelles d'Ase, la Ratlla, el Massalari....
Y mirando hacia arriba, que es nuestro próximo objetivo, vemos perfectamente el collado que se abre entre las dos peñas del Cavall Bernat y la Creu del Cardenal. Cuya enorme cruz tambien observamos, rodeada de mucha gente, más bien invadida.





Alcanzamos el Pas de Sant Sofí, tropezando con varios excursionistas en bajada. Aquí decidimos ir a tomar algo a la Creu del Cardenal, a nuestra izquierda,  y en pocos minutos girando hacia la cara Oeste de la cima nos encaramamos en poco tiempo hasta la masificada cumbre. Siempre son espléndidas las panóramicas de las peñas que rodean esta atalaya.



En la cima de la Creu del Cardenal.

Tomamos una fruta y descendemos lentamente, por la cantidad de gente que nos hemos congregado en este punto,  para pasar nuevamente por el Pas de Sant Sofí y desde allí rectos nos dirigimos a las peñas que hay bajo del espolón.
En este punto no hay ninguna señal, ni hito, pero conocemos el recorrido. Así que sin ninguna duda realizamos una sencilla trepada por la peña que nos acercará a la senda que seguiremos por la cornisa de la faja  y en dirección a la base de la canal.


En esta senda hay dos o tres pasos  que no son difíciles pero si conviene pasarlos con precaución. Nos situamos de frente a la canal, se han acabado las pilas del GPS y nos sentamos a cambiarlas.


La canal es una hendidura natural bien resguardada por la roca que le quita sensación de peligro. Su ascensión no tiene dificultad técnica pero sí necesitaremos en bastantes ocasiones utilizar las manos para agarrarnos. En cualquier caso deberemos subir con tranquilidad y precaución. Tiene unos desniveles tremendos.
Hacemos una parada para ver un fardatxo camuflado entre las ramas de una pequeña carrasca.¿No lo ves?, es increíble lo mimetizado que está con las rocas y los arboles que le rodean.


Una vez alcanzado el collado hay que seguir por nuestra izquierda en dirección a la cumbre donde, veremos el vértice geodésico en la cima del Cavall Bernat.
Nosotros paramos a comer en el pino, antes de la cima. Sopla un poco el viento y con la sombra que nos da el árbol hacemos una parada para reponer fuerzas. Que paz se respira, se ve a lo lejos la Creu del Cardenal a rebosar.
Desde la cota más alta del paraje puede divisarse gran parte de la Ribera Baixa, con el Mediterráneo como telón de fondo, aunque hoy el azul del mar no se distingue por la cortina de bruma que separa mar y costa.
Siendo una cumbre modesta, la sensación que te produce el llegar a su cima es de las que embargan el alma. Hacia el Este, la Serra de les Raboses de Cullera, rodeada de infinitos arrozales (ya cosechados). Hacia el Sur, al fondo,  el Montduver, el Penyalba, Buixcarró.... y un montón de siluetas recortadas en el horizonte, los perfiles del cresterío de toda la Lloma del Matxo Flac, de la Ratlla, les Orelles d'Ase y la Creu del Cardenal en primer término (que sigue abarrotada de excursionistas). Sigues con tu mirada trazando una enorme panorámica y hacia el Oeste se levantan las crestas de la Serra de les Agulles y a sus espaldas el pueblo de la Barraca de Aigües Vives. Al Norte se ve el pueblo de Alzira, diseminado, y una gran explanada cuya vista se pierde.
Reemprendemos la marcha en dirección opuesta a la que hemos traído, por una senda bien marcada con pintura blanca/amarilla. Al principio transcurre por las cumbres descendiendo en casi falso llano para llegar a un punto donde se inclina. El camino tiene piedras que hay que sortear. Viene un gran grupo de padres e hijos a los cuales cuesta esfuerzo seguir.
Nosotros llegamos al cruce de sendas marcado con un poste indicativo. Hacia la derecha, lo hemos tomado antes hacia la Mallà Verda, ahora vamos a la izquierda. Continuamos unos 500 metros, ahora es en descenso lo cual los hace más sencillo recorrer, donde hay que tener cuidado para retomar el sendero local que viene de Corbera. No hay ningún hito ni poste indicador, tan solo un sendero pisado que nos recuerda que debemos tomar un cruce a la derecha. Si continuamos por el PR llegariamos a la Murta.

El sendero continúa casi en dirección recta hasta hallar una nueva bifurcación. Hacia la izquierda iríamos al Paso de la Faja del Tallat Roig con la roca extraplomada. Nosotros continuamos ahora por nuestra derecha con dirección a el paraje de Les Fontanelles, descendemos por el Barranco del Infierno. 

Todavía nos tropezamos con un grupo de padres e hijos excursionistas. 
La senda serpenteante nos lleva por la umbría. Aparte del matorral nos encontramos unos pequeños pinos, algún algarrobo, carrascas y  pasamos por el Manantial de Les Fontanelles, que está seco.  
En el cruce del área recreativa del mismo nombre hay varias mesas para hacer picnic y nosotros giramos hacia la derecha y desde aquí desandaremos el camino de inicio con dirección al aparcamiento en es Fontanelles. Bonitas vistas al castillo de Corbera.

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