Machado

"Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar". Machado.

sábado, 13 de diciembre de 2014

POR EL CAMÍ VELL DE BOCAIRENT A LES COVES DE LES FINESTRES, DE LA FONT Y DE BOLUMINI.

UNIENDO LAS SIERRAS SOLANA-AGULLENT-MARIOLA


FICHA TÉCNICA-
Día: 13/12/2014
Participantes: Julián y Lourdes.
Tiempo estimado: 8 horas y cuarto.
Distancia: 30 km.
Dificultad: Alta, por la distancia.
PR CV 122, 389, 370, 135.
Como llegar:
Por la autovía Alicante a Madrid, salir en el desvío de Villena, coger la CV 81, que señala hacia Bocairent. Rectos llegamos al pueblo.
Por la autovía Alicante a Alcoy, desvío en la salida siguiente a Castalla, por Biar, Bañeres y aparcamos al lado del Hotel l'Estació de Bocairent. O hasta Muro y desde allí por Agres, Alfafara y Bocairent.


ITINERARIO:
Bocairent- Ruta Mágica - Camí Vell de Ontinyent - Font y Lavadero de En Ferrís - Cruz de término- Coll de la Dona - CV 81 - Molí del Pas - Camí del Torrater - Alto del Torrater o de les Olles - Vía del tren - Coves de les Finestres o de Alfafara - Barranco del Pont Trencat - Antigua estación de Alfafara y puente de hierro - Bancal Redó - Mirador del Toll Negre - Escalera tallada en la roca - Alfafara - Albergue de Tarragó - Font de Tarragó - Barranc de la Penya del Xorro - Cova de la Font - Cova del Bolumini o Blanca - Alt de la Cova - Casa del Collet - GR 7 - Ermita de Santa Barbara - Font del Plà y Chopo centenario  - Barranco del Teular - Bocairent.


Bocairent está situado en el Vall de Albaida, al Sur de la provincia de Valencia, lindando con Alicante. El casco histórico rebosa historia por los cuatro costados. Declarado conjunto histórico artístico nacional, su silueta deja boquiabiertos a cuantos lo visitan. 
Dispone de un trazado de calles al puro estilo árabe. Merece la pena pasear por sus callejuelas, ver los aljibes, puentes de piedra, ermitas, fuentes.....La ruta mágica por la parte medieval del pueblo tiene mucho encanto. Y una subida a la ermita del Sant Crist merece la pena por sus preciosas panorámicas.
Es imprescindible visitar Les Covetes dels Moros, la iglesia de la Virgen de la Asunción, con un retablo de Joan de Juanes.  
Tenemos ganas de ver la plaza de toros, excavada en la roca, lo hemos intentado alguna otra vez, pero su horario nos lo ha impedido, hoy por fin la vemos y merece la pena la visita.




RUTA:

Con 4,5º C, desde el aparcamiento del hotel l'Estació, al lado de un vagón antiguo de tren, iniciamos el trayecto. Hacia abajo está el pueblo.
Pasamos por un lado de la rotonda y vamos rectos para cruzar el Pont de San Blai, inaugurado en 1950. Fue la obra más importante de Bocairent durante el siglo XX, ya que facilitaba el acceso de la población a la estación de tren y la carretera, con nueve arcos y una extensión de 126 metros de largo, seis metros de anchura, tres de cera voladiza y una altura de 26 metros al río Clariano. Ahora está en obras.

Y giramos  a la derecha. Vemos  el mercado en ebullición y tomamos la primera calle a derecha, llamada el Aljub. Enseguida otra vez a la derecha por unos escalones de piedra, que descienden hacia el barrio medieval, por la Ruta Mágica. 
Dejamos a la izquierda la Cova d’En Gomar y transitamos al lado de tapias y huertos que se han construido haciendo equilibrios, huertas escalonadas, las casas colgadas de la pared que caen al barranco por donde discurre el río Clariano.



La ruta asciende unos metros y sale a un camino empedrado. Una señal indica a izquierda, “Ruta de les Covetes de les Moros". La desechamos y seguimos por la derecha cruzando el puente de Darrere de la Vila. Es el más antiguo del pueblo. Está formado por una sola vuelta, con forma de arco de medio punto y una ubicación espectacular sobre el río Clariano. Combina piedra de silleria y piedra alineada horizontalmente formando dibujos espigados. La calzada está empedrada y levemente ladeada para hacer correr el agua de lluvia.
Continuamos rectos dejando a  la izquierda una balsa de agua, y a derecha, un antiguo lavadero. Son la font y lavadero de En Ferrís. 

En poco tiempo llegamos a una bifurcación con la cruz del término de piedra, tomamos a la izquierda del crucero.
Y debemos parar a quitarnos ropa. El día está soleado, en movimiento y con la temperatura subiendo otra vez sobra el equipamiento de alta montaña.







Encontramos un poste de señales, tumbado en el suelo, a la izquierda baja al barranco del Fos y dels Tarongers y recto lleva la dirección del PR CV 122. Pertenece al Camí Vell d’Ontinyent; que es el que seguimos. La senda comienza en ligero ascenso.

El itinerario va casi recto por los altos de las laderas con vegetación de matorral: romeros, tomillos, jaras, etc, Vamos observando la sierra de Mariola a nuestra derecha y el barranco del Fos, y dels Tarongers a nuestra izquierda, con unas grandes moles pétreas, de altura impresionante.





La panorámica es espléndida. Girándonos vemos la ermita del Sant Crist y el pueblo de Bocairent. 
Y asomándonos al barranco podemos observar los vestigios de un antiguo molino y la vegetación de ribera que luce unos tonos otoñales. Y al fondo, el Valle de Albaida, que se cierra por el norte por la Serra Grossa.


Seguimos las señales blanca/amarilla de PR, desechando algunos desvíos.
Vemos unos cazadores, y hablamos alto para que se aperciban de que pasa gente.
El camino, a veces va empedrado para proteger de la erosión, con musgo en las zonas más llanas, discurre por alturas cercanas a los 600 metros.
Cuando tenemos una peña enfrente, tomamos el desvío por una senda herbosa con un puesto de caza y enseguida llegamos a una roca encajonada, El Estrecho. Han tallado en la piedra para permitir el paso de los carros, incluso se ven huellas del paso de personas en muchos tramos. Impresionante el trabajo que se tomaron para poder comunicar ambos pueblos.
Desde el paso salimos al lado del barranco dels Tarongers y hay una casa en ruinas en el alto. Espectacular mirador.
El sendero va en descenso llegando en poco tiempo al Coll de la Dona. Desde aquí todavía vemos la ermita del Sant Crist vigilante. Estamos delante de una tribifurcación, rectos subiríamos al Alto del Castellar; a la izquierda, bajaríamos al barranco dels Tarongers; y a la derecha es la continuación del Camí Vell de Ontinyent a Bocairent. Es el elegido por nosotros. 


Bajamos por una pista ancha, felices de recorrer este maravilloso paraje. Vamos tropezándonos con algún senderista.
Pero nos hemos ido del track, subimos para ir por la senda que va totalmente pegada a la pared del Castellar, tiene sus bordes empedrados. Otro inmenso trabajo de piedra seca para posibilitar este camino a los animales y personas.
Estamos situados encima del barranco del Ardent, la sinuosa carretera que une Alicante con Valencia. Por este estrecho paso que tenedmos a nuestros pies, se oye el paso veloz del rugir de motos. 
Y en el horizonte vemos las enormes antenas del Alto del Torrater o de les Olles. Apreciamos en primer plano los túneles del tren Xativa-Alcoy, que atraviesa por este barranco, salvando los desniveles con grandes diques y túneles en la roca.


Nuestro camino gira situándose a los pies de una enorme cueva o sester. Es un rincón sombrío, con preciosas vistas a la sierra de Agullent.
En varios zigzags nos descabalga hasta una última escalera que llega hasta la CV-81. Debemos ir a la izquierda y en 20 metros un brusco giro a la derecha para pasar por el puente que supera el río, pequeño afluente del río Clariano al cual tributa sus aguas en el paraje del Pou Clar.
En esta orilla está el Molí del Pas, recientemente rehabilitado. Impresionante. Hay un cartel del PR CV 122.

Un giro a la izquierda nos asciende con vistas al Molí y sus inmensos edificios. Enseguida vemos un cruce a la derecha, no es este. Un poco más adelante está nuestra subida por una pinada de reciente repoblación hasta salir al Camí del Torrater. Una vista hacia atrás para admirar las eses del camino recorrido.


Este pequeño sendero sale al Camí del Torrater, y se abren las vistas al Valle de Albaida con el pueblo de Ontinyent en primer plano, a la izquierda, y las antenas del alto hacia el que vamos a la vista, a la derecha.
Giramos a la derecha y por una pista asfaltada primero, y más adelante por una de tierra vamos rectos, en un cruce que encontramos, aproximándonos a la siguiente meta. Un giro a la izquierda y en un momento estamos a los pies del vértice geodésico del Alto de les Olles o del Torrater, de 674 metros de altitud.
Alto de les Olles o del Torrater.

Hacemos una parada para almorzar. Hay que reponer fuerzas.
Desde este hito, hacia el Sur,  tenemos vistas amplias a toda la sierra Mariola, hacia su vertiente de la umbría.
Hacia la izquierda está la loma este de la sierra de Agullent y  se ve, en la lejanía, la punta del Benicadell, que identificamos por su característica forma de águila.
Detrás nuestra unas inmensas antenas de telecomunicación a las que evitamos mirar, pero que salen tal cual en las fotos.
Retornamos al camino, bajamos de nuevo al cruce y cuando salimos a la pista de tierra nos dirigimos a la izquierda. Sabemos que tenemos pronto el cruce a la derecha para descender de la sierra. Al lado de un pino vemos unos rastros de sendero y lo tomamos. No. Hay que avanzar unos metros y allí tenemos el cruce correcto. 
Un sendero muy sencillo que nos baja hasta el pie de la sierra y cruzando la vía del tren nos sitúa en la peña que tiene en su base las Covas de les Finestres o de Alfafara. Espectacular.


Nos dirigimos por medio de un bancal labrado hasta el paso de un arroyo y ya en la otra orilla llegamos a la Cova. 

Tiene unas escaleras, pero los últimos peldaños los han quemado y destrozado,. La otra vez que estuvo Julián si que subió un compañero, pero ni lo intentamos.
Volvemos al bancal labrado y desde él caminamos paralelos al riachuelo, hacia el oeste, encontrando en la esquina de la finca una senda que nos lleva hasta la antigua estación de tren de Alfafara. Ya la tenían lejos del pueblo. Tiene unas enormes carrascas a su vera.
Proseguimos encontrando un par de enormes pinos, uno en el suelo y otro tiene aspecto de estar quemado. ¡Cuánto pirómano suelto! 
Desde el bancal Redó giramos a la izquierda para pasar un aljibe sin agua y enfrente tenemos el barranco. Cuando pensábamos que la ruta transcurría por dentro da un giro y nos va ascendiendo por la ladera de la montaña.
Nos sitúa en un mirador. Hacia el Este, una larga sierra con piedra blanquecina que semeja un dinosaurio de dibujos animados. Al Oeste, el mirador del Toll Negre, precioso barranco abrupto. En su interior vemos unas pozas de agua negras que dan el nombre al paraje.
Roca que semeja un dinosaurio.
Suponemos que había un bonito mirador de madera en este rincón, pero solo quedan los restos de maderas, con peligro de caída al barranco.
Nos sacamos unas fotos, bebemos un trago disfrutando del entorno y nos dirigimos hacía arriba. Vamos a atravesar la sierra por el cuello del dinosaurio. 
Un precioso paso de escaleras, talladas en la roca, que nos asciende con comodidad.

Otro paso entre las rocas hacia arriba, sin ninguna dificultad, que nos saca al collado herboso, por el que llegamos a la bajada hacia el pueblo de Alfafara.
Desde la posición que ocupamos vemos a nuestra derecha el barranco del Pantanet y el molino en ruinas que se encuentra al lado del cauce del río.
Descendemos deprisa. El suelo está en perfecto estado y en llano y bajada procuramos apretar el paso para ganar algo de tiempo al que perdemos cuando nos toca subir una gran cuesta. 




Paramos varias veces a sacar fotos y a contemplar la erosión que han producido las corrientes de agua en las montañas de la zona.
Mirando hacia el Norte vemos el omnipresente Alto del Torrater, sus feas antenas lo diferencian de cuantas cimas le rodean. Y se ve el trazado de las vías del tren entre los peñascos.

Llegamos a una pista ancha de tierra. Pensamos que el pueblo está a la derecha, pero después de recorrer unos metros nos damos cuenta de la equivocación. Media vuelta.
Bajamos por el PR CV 389, y hay señales por el trayecto recorrido, pero en los momentos más complicados estas desaparecen, para verse en los sitios más sencillos. Inexplicable.
Y ahora vamos camino a Mariola, nos espera la pendiente más acentuada del día.
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Nos toca andar unos tres kilómetros por carril asfaltado. Con un giro a la derecha nos situamos de frente al pueblo de  Alfafara, en la umbría de la Sierra de Mariola.

Entre huertos de almendros, caquis, manzanos, olivos... llegamos a las afueras del pueblo. Primero hay una granja con un perro ladrando, más adelante continuamos cerca de una chopera, que está flanqueando un riachuelo, con un precioso puente romano. Cuando salimos a la carretera nacional CV 81 giramos un poco a la izquierda para encontrar un crucero y el poste señalizador de PR. Dejamos el 389 que va a la Cova de les Finestres e iniciamos el 370 que se dirige al Camping de Mariola.
Subimos por la calle dedicada al mítico ciclista Vicente Belda, en la cara Oeste del pueblo, parando un momento a ver el lavadero y la fuente de piedra de la plaza.
Reemprendemos la marcha subiendo por la acera de toda la calle, sin hacer giros, hasta llegar al Albergue de Tarragó.
Junto a este hay un cartel que indica la dirección izquierda hacia la Penya del Xorro,  Cova de la Font y la Font del Sagristà. En ese punto, abandonamos el PR-CV-370 y giramos. Al lado está la Font de Tarragó. No mana, pero tiene un magnífico merendero donde paramos a reponer fuerzas.
Con nuevos brios retomamos la senda por la parte contraria a la que hemos entrado, encontrando enseguida un cruce. Hacía la izquierda tiene que venir del pueblo, pero no sabemos cúal es su inicio. Nosotros proseguimos a la derecha por un bonito barranco sombrío, donde rezuma la humedad y los musgos.
La senda serpentea hasta terminar en la Cova de la Font, en una fuente canalizada que tiene una escalera metálica para bajar a la acequía. Llegamos hasta el rincón en el que el roquedo forma unas curiosas forma de tejado. 
Volvemos sobre nuestros pasos unos metros viendo el sendero que sube a mano derecha (a mano izquierda en la subida) señalizado con un mojón y es visible el rastro que queda de el paso de otras personas. Hay muchos cairns. Esta sube por el barranco de la Penya del Xorro, pasa al lado de otra oquedad, a nuestra izquierda, y en exigente ascenso va dando giros, vueltas, para sortear las peñas que salen a nuestro paso, hasta llegar a la parte alta del barranco, cerca del Mas de Fontanarets. 



Cuando vamos ascendiendo vemos la cumbre del Portín, que al virar la vamos dejando a nuestra izquierda.
Nosotros caminamos por la ombría, pero arriba en las peñas vemos que el sol todavía nos espera.
Y echando la vista al valle vemos el pequeño pueblo de Alfafara y las montañas que hemos recorrido esta mañana. La sierra de Agullent y a lo lejos la del Benicadell.Al fondo la columna dorsal de la Serra Grossa.


El sendero está muy bien señalizado con frecuentes hitos de piedra que facilitan el ascenso.
Antes de llegar al Mas de Fontanarets, la senda gira a la derecha rodeando la finca, hacia el Oeste, para subir directos hasta la Cova del Bolumini, uno de los puntos de más interés de esta ruta. 
El paraje donde se asienta está verde, su hierba, musgo.. conservan la frescura de la umbría de la sierra, en este punto apenas da el sol en todo el día.
Es impresionante. Su tamaño, sus tonalidades, sus formas caprichosas nos hacen detenernos un buen rato para sacar fotos y disfrutar de ella.
Aprovechamos para beber algo, la subida ha sido exigente. Continuamos hacia arriba coronando el Alt de la Cova, donde se asentaba un antiguo poblado ibérico. Damos unas vueltas por la explanada buscando la dirección que lleva el track, y bajamos por el sendero de siempre que va en dirección Este. Las vistas de las cimas del Portín, de la Cava y del Montcabrer son magníficas. 
Vamos a coger el GR 7 más adelante, para bajar rápidos a Bocairent. El día va avanzado y nosotros tenemos que agilizar el paso.

En comparación con el recorrido matutino por la sierras de la Solana y de Agullent que han sido pasto de las llamas años tras año, en Mariola se conserva muy bien el arbolado, sobre todo carrascas, grandes ejemplares, además de los pinos, cipreses, arces, fresnos...


Llegamos al cruce. En la pista vemos un poste del PR-CV-370. Hacia la izquierda nos llevaría hacia el Portín, Cava de Don Miguel.., nosotros tomamos el cruce hacia la derecha.



Por la pista ancha de tierra, que hace una curva hacia la izquierda, hay un pequeño sendero que surge hacia la derecha lo desechamos. Pero hay que bajar con atención porque en 10 metros está la senda a la derecha que nos sirve para rodear el Alto de la Cova por su ladera sur. No tiene perdida, a todo lo largo han abierto una zanja para enterrar tubos de recogida de agua. Caminamos paralelos a ella hasta que llegamos a la Casa del Collet. 


Salimos a una pista ancha de tierra que tomamos hacia la derecha, cruzamos por delante de la citada casa hasta llegar a un cruce que nos señala a la derecha una bajada rápida a Alfafara, 2,3 km., o rectos por el Camino del Cid del sureste. No dice nace del GR pero es el mismo. Encontramos marcas blanca/roja y proseguimos sin parar mucho, el track indica que es el camino correcto.









Es una pista ancha de tierra. Caminamos por un bosque de pinos y matorral. Surgen las ruinas del Mas de Mingol, donde hay un cedro y un ciprés gigante, con gran porte y frondosidad.
El camino transcurre casi en llano, por lo que avanzamos deprisa.




Sobrepasamos una zona con muchas casitas de campo hasta llegar a la ermita de Santa Bárbara. Una parada en la fuente del Pla para beber y sacar un par de fotos al impresionante chopo centenario. Precioso.











Desde este punto apenas tenemos tres kilómetros, y de bajada, que los recorremos con tranquilidad, disfrutando del entorno.
Por detrás de la ermita, atravesando una pradera, surge una fina senda que nos conduce en poco rato hasta una pista. 
A la derecha, en suave descenso primero y luego con más desnivel seguimos rectos en los posteriores cruces para bajar por medio del cauce de un arroyo, está seco. Enlazamos con la senda que baja de la fuente y lavadero dels Teulars, donde ya estuvimos otra vez. (Si queremos verlos en los cruces anteriores hay que girar a la derecha)
Bajamos viendo casetas de recogida de agua y grandes tuberías y al fondo del barranco, hacia la sierra,  oímos el murmullo del agua al caer al vacío.
Desde el precioso sendero llegamos a las primeras casas del pueblo, y al asfaltado. Caminamos flanqueados por sus floridos huertos de almendros, olivos,... y al fondo la iglesia de la Asunción y la ermita del Sant Crist iluminadas con los últimos rayos del sol.
Todo recto llegamos en un periquete al Hotel l'Estació de Bocairent, y a su aparcamiento.
"Por Santa Lucía alarga el día una pata de gallina". Aprovechando el mensaje de este refrán hemos planeado una ruta larga para conocer varias cuevas: la de les Finestres, de la Font y de Bolumini, y sobre todo el Camí Vell de Bocairent-Ontinyent que no habíamos descubierto entero y nos ha maravillado. Menudo trabajo para hacer sendas con paredes de piedra seca en las laderas de las montañas y que perduran después de años y años. Maravilloso pateo.

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