Machado

"Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar". Machado.

miércoles, 12 de agosto de 2015

3-TOUR DEL ANETO, CON VARIACIONES

(2ª ETAPA)                                                                                              (4ª ETAPA)

TERCERA ETAPA: DE ARTIGA DE LIN A HOSPICE DE FRANCE


FICHA TÉCNICA-
Día: 12/08/2015
Participantes: Nieves, Chus, Javier, Julián y Lourdes.
Tiempo estimado: 5 horas y media.
Distancia: 11 km.
Dificultad: Media.
Punto de inicio: Desde Vielha tomamos un taxi que nos lleva a nosotros y nuestras mochilas hasta Artiga de Lin, donde no hay refugio que permita disfrutar de una noche en medio de este fabuloso paraje.
Wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=10900394
 
ITINERARIO:
Artiga de Lin - Cruce al ibón y cabana de Pomèro - Canaleta de Pomèro - Collado de l'Unfern - Paso dera Escaleta - Tuc dera Escaleta (2.466 m.) - Collado dera Monjoia - Fontaine Rouge - Hospice de France.


RUTA:
No hay refugio guardado en Artiga de Lin, los organizadores del Tour del Aneto dicen que van a construir uno, pero tardarán ya que no están puestos ni los cimientos.
Debemos llegar en taxi a este rincón tan idílico, en las profundidades del bosque. Al lado está Les Uelhs deth Joèu, cascadas que surgen en este enclave después de ocultarse el río en el Forau de Aiguallut y se convierten en cataratas que se despeñan hacia el valle, formando el río Garona cuando llega a Francia.
El día está claro. Como siempre, una vez cargadas las mochilas, iniciamos la ruta en pendiente. Primero suavemente, atravesamos una cascada por un puente y el ascenso en zigzags nos hace disponer de preciosas vistas al valle que va quedando al fondo y a los abruptos picos que se precipitan a este.
Echando un vistazo a nuestras espaldas ya podemos observar que las cimas van llenándose de luz y los tonos verdes de sus laderas van tomando matices. Al fondo una gran cascada.
Llegamos a un poste indicador, a la izquierda hacia la Cabana e Ibón de Pomèro.
Se puede ver la casita al resguardo de un gran pico herboso.
Nosotros nos dirigimos casi rectos por la Canaleta de Pomèro. Exigente subida que en pequeños zigzags nos deleita con imagenes idílicas de una pradera y un rebaño de orondas vacas pastando junto a un impresionante toro.
 












 
Por una continua subida, exigente en cuanto al desnivel, pero sencilla, con una senda herbosa.
Hasta que nos situamos al lado de una peña y el camino pedregoso con espinos en flor nos saca hasta un collado.



Es el Coth o Collado de l'Unfern. Encrucijada donde debemos consultar mapas y GPS. Si continuamos rectos llegaríamos al Puerto de la Picada,  el Portillón de Benasque, la Renclusa, y al Hospital de Benasque.  Nosotros caminamos hacia la derecha para continuar por la senda marcada como GR y por los franceses como ruta 23.
Enseguida sale una señal azul en la izquierda que desechamos.  Seguimos rectos por el Paso de la Escaleta. Nos recuerda la isla Skelling con sus suelos de pizarra plana y con un brillo por la humedad del rocío de la mañana.
Entre las rocas vemos unos rebecos que huyen ante nuestra presencia. 
Nos acercamos al camino pedregoso que es muy fácil de superar. Realizamos múltiples fotos al barranco que hemos subido, al collado del Unfern y en un momento Nieves grita "¡Aneto!". Nuestro interes pasa a un punto muy exacto, hacia el Sur. Cada vez se hacen más patentes el imponente cordal de los Montes Malditos.
Y enmedio del paso, la parada para contemplar el Aneto. Tenemos unas maravillosas vistas de la cara Norte, con su cota máxima que destaca por su blanco glaciar. Impresionante.
Si miramos por encima de nuestras cabezas unas cabras montesas nos observan muy interesadas.

Acabamos de atravesar el paso y girando a la izquierda nos encaramamos en el repecho donde están situadas las cabras montesas. No huyen, permanecen en el mismo sitio, impasibles.
Hasta posan para una foto poniendo su mejor perfil. 
Nos unimos a ellas y disfrutamos un rato el espectacular balcón al que se asoman.


Después de unos minutos contemplando las panorámicas con las que hoy disfrutamos, miramos hacia el Este, hacia el Tuc dera Escaleta.
Decidimos proseguir lla ruta, pero nos dividimos, unos siguen la senda oficial y otros subimos a la Tuc dera Escaleta de casi 2.500 metros, sencilla cima de ascender que está situada de una colina herbosa. 




Una pequeña subida y volvemos a contemplar el Aneto y la cordillera impresionante del Parque Nacional de Maladeta y Posets. También observamos el Pic de la Freche, de Pique y el resto de montañas que nos rodean.








Desde este hito, formado por un montón de piedras,  bajamos lo más recto para volver a agruparnos.
Preciosa bajada donde vemos la Pic de la Frèche y en el valle el Ibón del mismo nombre.




La senda va bordeando la Crête de Crabidès, al lado del profundo valle de la Frêche horadado por el río Pesson.
Mirando hacia atrás observamos que van ocultándose las cumbres más altas de los Pirineos y a nuestra izquierda vemos con nitidez las cimas de la Frêche y de la Pique. Mañana las veremos por vertiente contraria, la del Oeste.

 


Vemos un buitre sobre una piedra al que sorprendemos por la espalda en su trabajo de vigia y búsqueda de alimento.
 











También nos encontramos con un rebaño de ovejas que conforme avanza el día desde el sendero se van subiendo al refugio de una roca que les da sombra.
Tropezamos con  varios montañeros haciendo el recorrido al revés.


Y bajando una rampa más exigente llegamos hasta el Coth dera Monjòia. En esta intersección tenemos la unión de varios caminos, a la derecha, que baja a Artiga de Lin por otra variante. Rectos al Tuc Roi de 2.157 metros de altura. Y a la izquierda, hacia el Hospice de France.
Esta última es la que tomaremos después de un pequeño almuerzo. 
Vemos mucha gente que sube,  franceses que vienen desde el Hospice.

Proseguimos con la bajada, comodamente por una senda de tierra, rodeados de prados y con vistas al fondo del valle de la Frêche y conforme avanzamos por la cresta se abre ante nuestros ojos el valle del Port y el refugio del Hospice de France que se encuentra en su cabecera. 



Encontramos ejemplares enormes de setas, creemos que son comestibles pero solo disfrutamos de su vista. Ni se nos ocurre tocarlas, ¿dónde podían estar mejor?


El precioso valle enmarcado con el Tuc dera Escaleta en su cabecera, que hemos subido hace unas horas, y los picos de la Frêche y de la Pique a la derecha, parecen una acuarela con sus laderas de hierba y el sendero que transcurre casi paralelo al río por donde debe ser un placer pasear. Vemos mucha gente que sube por él.
Continuamos casi rectos llegando al final de nuestra ruta 23 e iniciando la ruta 22 que nos llevará por la Fountaine Rouge hasta el refugio de Hospice de France.
En poco tiempo la vereda pasa al lado de la fuente, Fountaine Rouge, en la que paramos a beber y proseguimos la marcha notando que ha aumentado la humedad, hay más vegetación. Vamos encontrando árboles y nos vamos internando dentro de un bosque de hayas.
Enseguida encontramos otro poste indicador, a la izquierda podemos subir al valle de la Frêche y al ibón del mismo nombre que hemos visto desde su cabecera.

A la derecha, continuamos en dirección al refugio.
Volvemos a ver mucha gente paseando y es que hasta Hospice de France se puede llegar desde Luchon en coche o en autobus.
El sendero serpentea por medio del bosque y nos conduce al lado de un río y desde allí hasta el refugio de Hospice de France. Hemos llegado demasiado pronto y tenemos que esperar. Buscamos al lado del río un rincón donde meter las piernas y comer. Después de reponer fuerzas vamos a nuestras habitaciones que nos sorprenden positivamente. Una para 6 con baño privado. Perfecto. Y la cena excelente. Un refugio muy recomendable en un sitio paradisíaco. La vista desde nuestra habitación esta tarde. Mañana saldremos rectos hacia España.


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