Machado

"Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar". Machado.

domingo, 7 de diciembre de 2014

LA SERRELLA: PENYA DEL CORB(1.221 m.), PENYA CREU 1(1.335 m.), PENYA CREU 2 Ó PENYA HEURA (1.351 m.) y RECINGLE ALT (1.359 m.)

DESDE ABDET A LOS PICOS DE +1.300 DEL OESTE DE LA SERRELLA


FICHA TÉCNICA-                                                   
Día: 7/12/2014
Participantes: Julián y Lourdes.                 
Tiempo estimado: 7 horas y media. 
Distancia: 22 km.                                                                                                         
Dificultad: Muy Alta, por el fuerte desnivel desde Els Frares.
PR CV 23, 24 y 182.                                                                                           
Punto de inicio: Desde la autopista A-7, dirección Valencia. Tomar la salida 65, en Benidorm hacia Polop. Sin entrar en el pueblo la Rotonda 1, segunda salida. Por la CV 70 hasta Benimantell. Desde allí continuar rectos dirección Confrides, un poco antes, cruce a la derecha, para llegar a Abdet.
ITINERARIO:                                                                                                             
Abdet - Cementerio - Paso de camino de herradura - Corral Fondo - Cruce - Mas de Nicolau - Penya del Corb - Cruce Pla de la Casa - PR CV 182 - Coll de Borrell - África o Recingle de la Finestra - Coll de Borrell - Font Roja - Cruce dels Frares - Paso dels Frares - Penya Creu 1 - Penya Creu 2 o Penya de L'Heura - Recingle Alt de la Serrella - Depósito - Pr CV 23 - Comptador o Brecha - Camí de la Ombría - Cruce - Corral Fondo - Camí a Confrides - Abdet.




RUTA:



Ha llegado el día. Desde que estuvimos hace tres semanas en la Serrella teníamos en mente subir desde Abdet.
Una ruta pendiente. Cuando hemos pasado de la Mallá del Llop hacia el Pla de la Casa intentábamos intuirla, viendo hitos o rastros de sendas. Y hemos descubierto que se sube muy fácil desde el precioso valle de Guadalest. En estas semanas ha cambiado la temperatura y hoy tenemos la mitad, 5.5º C, y sopla un poco el viento. Nos abrigaremos inicialmente y llevaremos cazadoras. Pero solo unos metros.

Aparcamos en el lateral del pueblo de Abdet, al lado del cementerio. Subimos por una carretil asfaltado y giramos hacia la derecha. Esta bucólica postal es la que disfrutamos para empezar la mañana con energía
Lo primero que nos llama la atención es la cruz tan enorme que tenemos en el lado derecho del camino, encima de una colina, la "Creueta del Penyó".

Vamos al lado de alguna casa de campo, bancales de almendros y al girar en una curva ya vemos al fondo la Peña de los Cuervos y los precipicios de la Serrella que caen en picado hasta nuestros pies.
Enseguida, un cruce nos desvía a la izquierda por una pista de tierra y cuando casi estamos en la entrada de una casa nos volvemos a girar a la izquierda para subir una ancestral y estrecha senda de herradura, que incluso tiene un pequeño paso de escaleras de piedra para sortear la subida a la roca lateral.

Está muy bien señalizado con pintura azul o verde e hitos de piedra. 

Desde ella, llegamos a una pequeña explanada con bancales de almendros, olivos y el llamado Corral Fondo, en la encrucijada.



Giramos a la derecha, por una pista de tierra sobrepasamos un pequeño aljibe, en el que paramos para sacar un par de fotos. 
Se ve la Penya de los Cuervos a nuestra espalda, sus afilados peñones le dan un perfil singular. Un encantador paraje.














Proseguimos por el camino para girar enseguida a la izquierda, transitando ahora por una estrecha senda. Estamos al lado del Barranco de Mela. A nuestra derecha, se oye el murmullo del agua, pero conforme nos alejamos desaparece.
La senda tiene un mojón de piedras. Vamos a la derecha. (luego regresaremos por la izquierda, por el Camí de la Ombría )

Cruzamos el cauce del río, sin agua,  y proseguimos en ligero ascenso. Un cruce nos señala a la izquierda al Mas de la Canaleta. Nosotros vamos a la derecha.
Hay alguna señal blanca/amarilla, pero están borrosas o tapadas con  piedras, creemos que intencionadamente.
Al lado del camino, a la izquierda, hay unas pequeñas casas que sobrepasamos. Entre ellas figura el Mas Nicolau. Continuando por el pequeño sendero salimos a una pista de tierra. 
Nuevos carteles de madera que nos señalan el sendero hacia la Serrella y de donde venimos.

Con continuos zigzags vamos alzándonos, teniendo panorámicas de la Sierra Ombría, la Pisa  y, al fondo, el cordal de Aitana. A nuestro lado va surgiendo todo el cordal de la Serrella, sobre todo, las crestas de Les Bardals.

Por fin abandonamos la pista y nos internamos en un sendero por un pequeño bosque de pinos, sopla el aire y estamos poniéndonos y quitándonos las bufandas.
Nos tropezamos con unos muchachos que bajan de la Mallá y nos dicen que hace mucho frío, y necesitaremos ropa. Para eso ya estamos preparados, pero en esta zona, pegando el sol, no bajará de 10 grados a mediodía, que andando no es frío. Es más difícil evitar el calor.


Un nuevo arranque y llegamos por una zona herbosa hasta el paso entre la Mallá del Llop y el Pla de la Casa. Nos sorprende esta nueva visión de la sierra, parece que está cortada y el descenso del Pico Serrella parece más pronunciado de lo que recordamos del último día. Al fondo vemos el pueblo de Facheca.
Giro a la izquierda, ahora el viento sopla con intensidad y más fresco que la última vez que recorrimos esta sierra. 


Llegamos a la Penya del Corb, de más de 1.200 metros de altitud. Hemos pasado muchas veces por su loma, las vistas son fantásticas desde ella, pero nunca habíamos llegado a ella.
Nos dirigimos por el cordal hasta el cruce de subida al Pla de la Casa.
Pasa un grupeto bastante numeroso en dirección contraria.

Cuando llegamos al cruce con el PR CV 182, que sube desde Facheca, decidimos no ascender al Pla de la Casa, ya que tenemos una agenda muy apretada que recorrer. Hoy no entra en nuestros planes. 
Giro a la izquierda y por la senda evidente vamos rodeando la Peña del Pla por su base.
Hay una zona pedregosa, pero la mayor parte es una senda muy agradable de andar, en suave descenso. Paramos múltiples veces para contemplar los farallones y formas caprichosas que forman las rocas. Desde aquí se ve "África" si pones un poco de atención.
Llegamos al Coll de Borrell y giramos hacia la izquierda a buscar el Recingle de la Finestra o África. En apenas diez minutos nos situamos en la parte más al Este de la crestera de Les Bardals, entre dos rocas. Hay que descender un poco para poder ver la peña horadada con una oquedad semejante al mapa de África. Como nos dirá un muchacho, la temperatura en esta sierra hoy es muy diferente de la de este continente. 









Un par de fotos para inmortalizar este bonito paraje, una parada para contemplar el Valle de Guadalest, Aixorta, Bernia, Aitana... y regreso hasta el Coll de Borrell. Unos alcoyanos han venido por primera vez a conocer la sierra y charlando con ellos les indicamos que ahí mismo tienen el Recingle de la Finestra, con su característica forma de mapa de África.

Proseguimos por la derecha, con la señal del PR CV 23, 24 hacia Quatretondeta. Una estrecha senda nos enlaza con una pista ancha de tierra. 
A la derecha, para llegar a la Font Roja. Paramos a beber y a contemplar el pilón de agua que está helado. Lo han partido en trozos un grupo de muchachos que suben al Pla de la Casa. Charlamos un poco y nos despedimos de ellos, tenemos mucha ruta.

Detrás de la fuente surge una estrecha senda, con una tubería de recogida de agua, que entre rocas, primero, y luego, por una senda pedregosa, nos conduce hasta un poste señalizador de información de alguna planta de la zona. Está borrosa, y ahí tenemos nuestro cruce a la izquierda hacia Els Frares.
La senda va casi llana por debajo de los acantilados que forma la peña más Oeste de la Serrella.
El paraje está sorprendentemente luminoso con los tonos amarillos, naranjas, ocres... Todavía se conservan arces, fresnos, manzanillos con las hojas de otoño. Precioso el contraste que hacen con el verdor de pinos, carrascas y vegetación de matorral.

 
Avanzamos rápidos y en un momento dudamos si es nuestro camino hacia la izquierda.
Hay múltiples puntos azules, que yo recuerde antes no había tantos, que facilitan encontrar el rincón tan recóndito por donde se atraviesa de forma milagrosa esta muralla pétrea.
Desde este camino, a media ladera, tenemos una visión espectacular de la crestera de la sierra. Ya comienzan a verse los pináculos pedregosos o Els Frares, que son unas formaciones rocosas de gran singularidad por su formación esbelta, espigada y con terminación en punta.
Y un magnífico árbol nos sorprende en la vertiente Norte de la sierra con la ramas cubiertas de la hojarasca amarilla/naranja, espectacular.

Poco a poco la senda gira a la izquierda, en ligero ascenso, aproximándose a la base de las rocas, y se convierte en una senda más terrosa donde surgen enormes carrascas que se han conservado al abrigo de las peñas.


Siguiendo los puntos azules nos hemos situado entre dos enormes peñas, un ancho paso. No es el de siempre, que sube por una cueva agujereada donde la mayor dificultad es que las piernas no dan y hay que trepar.


Nos introducimos entre los colosales pináculos de piedra y giramos un poco a la izquierda para tomar por arriba el sendero habitual y contemplar la Foradada desde el alto. Pero vemos que hacia la derecha también se une a la única senda posible y muy bien señalizada con puntos azules.
Entre ambos pasillos solo se interpone una colosal peña vertical.

Vamos parando viendo las puntiagudas peñas y disfrutando de este magnífico paraje. Hacia muchos años que no habíamos recorrido este pasillo. Los frailes siguen en el mismo lugar, tan imponentes como recordábamos.

Paramos a admirar la cueva que solemos atravesar,  y reemprendemos la marcha. Han nacido varios árboles en medio del sendero y cuesta pasar por él.
Vamos ganando altura por una tortuosa senda. De una altitud de casi 800 metros tenemos que ascender a la Penya Creus de más de 1.300 metros, en poco más de 1 kilómetro. No es un recorrido  para cualquier persona, tiene un alto nivel de exigencia. Hay que estar muy preparado. Bueno, cuesta subir un poco, sin más.


Hay tramos donde la tierra se ha convertido en barro, en las zonas de solana,  y otros, donde la tierra está helada e incluso podemos apreciar pequeños granizos que se han mantenido en el alto,  tras una tormenta que ha caído en la última noche tan fría.
Poco a poco nos encaramamos a la sierra. Nos desviamos a la izquierda para buscar el cordal de la Penya Creus, desconocida para nosotros. 
Creu 1
 
Un último esfuerzo y llegamos al cordal. Lo que nos despista es que no hay vértices geodésicos, solo una pequeña roca de 1.335 metros donde aprovechamos para comer. solo nos acompañan montañas y sus siluetas interminables.



Desde aquí, observamos la Serrella, con su refugio de color amarillo, y todas las sierras en derredor, el cordal de Aitana, Mariola, Benicadell, Almudaina, Alfaro, Cocoll y un poco la cima del Pla de la Casa.
Creu 2











Retomamos el camino bajando un poco por la pinada y haciendo un giro hacia la derecha. Pero debemos  subir a la loma de la sierra para alcanzar la Penya Creu 2 o Penya Heura, depende a quien leas, de 1.351 metros de altitud. 





No habíamos estado nunca, con la de veces que hemos pasado al lado, y nos sorprende sus vistas que la hacen irrepetible. Magníficas estampas al Este, el Pla de la Casa, la Aixortá, Bernia, Cordal de Aitana. Al fondo el mar Mediterráneo, de un azul intenso. Abajo, todo el valle de Guadalest, en el que siempre destaca el azul intenso del embalse.





Continuamos por todo el cordal en dirección a la Serrella, siguiendo un sendero evidente que nos lleva al camino, en medio del pinar. Enfrente tenemos dos hitos de piedra que nos conducen por un estrecho sendero a los últimos metros a la cumbre emblemática que da nombre a toda la sierra.





Llegamos al alto y contemplamos con admiración todo el entorno, pero hoy no está el día para parar mucho, sopla el viento en las cimas. Sacamos unas fotos y desandamos por la senda bordeada de barandillas.


Cuando llegamos a la pista de tierra tomamos un atajo, campo a través, para salir a la pista asfaltada que nos lleva en poco rato al Depósito contra incendios. La vista de Les Bardals es preciosa. Vemos el paso que vamos a atravesar y toda su crestera.
Cuando enlazamos con el camino del PR CV 23, de Benasau a Quatretondeta, giramos a la izquierda.


Un poco más de un kilómetro y en la tribifurcación nos desviamos, rectos, dirección al cordal de Les Bardals. Cuando llegamos a la base de la formación montañosa hay algún hito y giramos a la derecha para continuar paralelos al muro rocoso. Surge en algún pino señales blanca/amarilla del antiguo PR que unía el valle de Guadalest con esta sierra por el Comptador o Brecha.

Continuamos un pequeño trecho en descenso por una pinada hasta ver la entrada del paso. En ese momento debemos ascender por la roca y fácilmente nos encaramamos al Comptador.

Una impresionante vista al valle y a la crestería de Aitana. Mirando hacia atrás vemos la Penya Creu 2 ó Penya Heura, que luce detrás nuestra con el mirador rocoso donde nos hemos asomado hace un momento.
Descendemos sin prisa siguiendo la pintura y virando lentamente hacia la izquierda vamos observando el recorrido de vuelta que vamos a tomar ahora para regresar a Abdet.




Muchos hitos jalonan la ruta hasta descender del sendero y enlazar con una pista ancha de tierra que con varios serpenteos nos sitúan nuevamente en la tetrabifurcación. A la derecha llegaríamos a la CV 70 ( en la carretera a la derecha a Benasau, a la izquierda a Confrides.) 
A la izquierda hay dos. La más pegada a la sierra, a la izquierda, nos llevaría al Mas Nicolau, que hemos visto esta mañana. Hemos elegido la de la derecha que es el Camí de Ombría. Es una pista de tierra, en suave descenso. No ha dado el sol en todo el día, pero no hace tanto frío como pensábamos porque no corre el viento. Avanzamos deprisa y después de una casa el camino se convierte en sendero que transcurre paralelo al Barranco del Manecillo.
Entre pinadas, matorrales, romeros, salvias, musgos... vamos transitando por este paraje tan frondoso.
Cuando subiamos nos hemos fijado que igualmente estaba en sombra, no pega el sol en todo el día en este tramo, pero no se nota excesivo frío caminando deprisa.










Hay también pintura azul en un punto dudoso, a la izquierda,  y llegamos al cauce del río donde debemos atravesar un tramo por dentro, y enseguida la senda nos eleva hacia la orilla derecha para entroncar con el hito de la mañana. Hemos cerrado el círculo.


La senda estrecha nos conduce rápidamente a la pista de tierra. Allí encontramos un hito de piedra en la izquierda que nos hace dudar si ir por allí. 
Pero decidimos ir por el camino conocido, entre huertas, bancales de almendros, olivos.. viendo la cara Este de la sierra Ombría de Pisa. Sobrepasamos el aljibe y enseguida nos situamos al lado del Corral Fondo.

Aquí está situado el hito de piedras, a la izquierda. Es nuestra subida de la mañana. Pero vemos en el GPS un camino ancho que sigue recto y decidimos ir a investigar.
Este nos saca entre campos de olivos y alguna casa de campo dispersa a otra carretera asfaltada. Si continuáramos rectos iríamos a Confrides, pero nosotros nos escoramos a la izquierda para llegar, con magníficas vistas al pantano de Guadalest y las cimas de la Aixortá y Bernia, que recogen los últimos rayos de sol, hasta Abdet. Por la calle de Arriba, por encima del pueblo, llegamos al coche. Hay 4º C y no tenemos sensación de frío. Precioso pueblo en el que parece que se ha parado el tiempo y el recorrido por una sierra tan montañera como la Serrella ha sido perfecto.


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