DESDE SANTA CRUZ DE CAMPEZO AL YOAR
FICHA TÉCNICA-
Día: 26/12/2014
Día: 26/12/2014
Participantes: Nieves, Julián y Lourdes.
Tiempo estimado: 4 horas y cuarto.
Distancia: 11 km.
Dificultad: Media.
PR-A 72., PR-A 63.
Como llegar:
Tiempo estimado: 4 horas y cuarto.
Distancia: 11 km.
Dificultad: Media.
PR-A 72., PR-A 63.
Como llegar:
Por la carretera NA 132-A dirección a Santa Cruz de Campezo. En el pueblo debemos dirigirnos hasta la gasolinera y acceder desde allí a la parte alta del pueblo por la calle Yoar, tomando los cruces a la derecha, siguiendo las indicaciones del cartel al monte Yoar. Las seguimos por una pista asfaltada que acaba en el campo de fútbol, donde aparcamos.
Wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8548413
Wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8548413
ITINERARIO:
Santa Cruz de Campezo/Campo de fútbol - Camino del Castañal - Senda del Yoar - GR 1 - Yoar - Camino del Castañal - Senda de los Lobos - Campo de fútbol.
Santa Cruz de Campezo/Campo de fútbol - Camino del Castañal - Senda del Yoar - GR 1 - Yoar - Camino del Castañal - Senda de los Lobos - Campo de fútbol.
Separa el valle de Campezo, de la depresión del Ebro.
Engloba todas las montañas y peñas como Chiquita, Ochanda, Humada, Yoar, San Cristóbal, Punta Redonda, Costalera y Gallet. Geológicamente es una falla que dejó sepultada bajo las arcillas y areniscas la continuación hacia el Sur y levantado el área septentrional. El paisaje lo cierra por el norte un circo de paredes calizas del Cretácico Superior.
La vertiente Norte, orientada hacia Campezo de Álava, es húmeda y boscosa y predominan las hayas. La vertiente Sur es soleada y mediterránea, con predominio de carrascas, robles y encinas.
En el siglo XVI las peñas de Codés fueron testigos de las escaramuzas entre beaumonteses y agramonteses, seguidores del conde de Lerín. Eran los tiempos en los que Juan el Lobo campaba a sus anchas saqueando a placer a los aldeanos de los valles de Aguilar, Berrueza y Campezo. Para escapar del asedio de los aldeanos Juan el Lobo o el Moro, como también lo llamaban, se iba a refugiar a los riscos de Malpica, situados a derecha del santuario de Codes, donde existió el castillo que lleva el nombre de Malpica o también llamado de Punicastro.
RUTA:
Comenzamos rectos por la pista pedregosa que sube por la vertiente Norte de la Sierra de Codés, hay un poste indicador. Nosotros vamos por el PR-A 72. Al lado existe un camino ancho que sale a la derecha, la Senda de los Lobos, PR-A 63, que es el que usaremos para la vuelta.
Primero caminamos entre pequeños pinos y surge poco a poco un bosque de encinas.
Después de echar un vistazo, continuamos con vistas a la gran antena que corona el Yoar. El día está casi soleado, las nieblas van girando de un lado a otro de la sierra.
Primero caminamos entre pequeños pinos y surge poco a poco un bosque de encinas.
Enseguida, junto al camino, en la base de un enorme ejemplar de encina, han puesto un precioso belén, con el portal y los reyes magos.
Después de echar un vistazo, continuamos con vistas a la gran antena que corona el Yoar. El día está casi soleado, las nieblas van girando de un lado a otro de la sierra.
El sendero se estrecha y se convierte en un precioso itinerario en el que se suceden los bojes, encinas y robles. Caminamos bajo el deshojado hayedo. Vamos girando ligeramente hacia el Este, por medio de varias curvas.
En todo momento pisamos hojarasca con tonos rojizos, de diferentes formas de los distintos árboles de la zona, robles, hayas... Y vemos a nuestro paso bellas estampas de helechos, musgos, árboles de alto porte en las que, ya sin hojas, podemos apreciar mejor el tamaño de sus troncos.
Primero caminamos por una pista ancha de hierba, bastante llana, que se convierte en una cuesta con exigente desnivel de unos 200 metros de altitud. El último repecho lo hacemo entre un bosque de hayas fantasmagóricas.
Nos cruzamos con varios grupos de montañeros que bajan de la cima. No se ve nada debido a las nieblas, que han ido subiendo a lo largo de la mañana.
El terreno está embarrado y resbaladizo así que hay que subirr con cuidado.
El sendero nos conduce hasta la pista de tierra que sube, con un fuerte giro a la derecha, a la explanada que nos separa de la cumbre. En este punto se oye el ruido de las antenas girando. Con la vista del Yoar o Ioar sentimos el viento frío. Nos abrigamos y llegamos hasta el punto geodésico para sacar un par de fotos. Estamos a 1.414 metros de altitud.
Nos cruzamos con varios grupos de montañeros que bajan de la cima. No se ve nada debido a las nieblas, que han ido subiendo a lo largo de la mañana.
El terreno está embarrado y resbaladizo así que hay que subirr con cuidado.
El sendero nos conduce hasta la pista de tierra que sube, con un fuerte giro a la derecha, a la explanada que nos separa de la cumbre. En este punto se oye el ruido de las antenas girando. Con la vista del Yoar o Ioar sentimos el viento frío. Nos abrigamos y llegamos hasta el punto geodésico para sacar un par de fotos. Estamos a 1.414 metros de altitud.
Detrás de la enorme antena de telecomunicaciones se encuentra la cima con el vértice geodésico, sus buzones y una cruz metálica, que es de donde mejor vistas disfrutamos en un día claro. Pero no hemos tenido suerte. Hoy no vemos los Pirineos, ni Costalera, ni Urbasa, ni San Donato...... Las vistas son nulas hoy a causa de la espesa niebla que reina por las alturas.
Volvemos sobre nuestros pasos y desde la caseta con las antenas bajamos rectos por la pista ancha o el Camino del Castañal.

Por la pista bajamos alrededor de un kilómetro para tomar un atajo a la derecha. No está señalizado, pero se ve una senda ancha, totalmente cubierta de hojarasca por la que caminamos alegremente. La verdad es que el paseo es espectacular, con las ramas desnudas de preciosas hayas de todo los tamaños.
El sendero vuelve a salir a la pista ancha y caminamos un rato por él. Hasta encontrar un cartel que señala el desvío a la izquierda hacia la Senda de los Lobos. Otro bonito sendero entre enormes hayas y hojarascas en el suelo. Conforme nos internamos en el barranco va surgiendo un bosque de bojes que nos deja un estrecho paso. Vemos madroños o gurbiotes, y musgos que se conservan en esta zona tan sombría del monte.

Vamos al lado de un barranco, a nuestra izquierda, y el sendero serpentea pegado a la pared para salir a una explanada. Desde aquí hay un camino ancho a la izquierda que desechamos. Proseguimos unos pocos metros y enseguida otro cruce a la izquierda es el que elegimos para llegar hasta el poste que señaliza el PR-A 63. Rectos se sale al camino porque el que hemos subido.
Giro a la derecha por un ancho camino de tierra, que rodeados de pinos y encinas, nos lleva al lado de un recinto para domesticar perros hasta el campo de fútbol. Bonito rincón rodeado de encinos para jugar al balón.
Hemos tenido suerte, caen unas gotas de chirimiri y las peñas están cubiertas por la niebla. Nos cambiamos y a casa a comer.
El sendero vuelve a salir a la pista ancha y caminamos un rato por él. Hasta encontrar un cartel que señala el desvío a la izquierda hacia la Senda de los Lobos. Otro bonito sendero entre enormes hayas y hojarascas en el suelo. Conforme nos internamos en el barranco va surgiendo un bosque de bojes que nos deja un estrecho paso. Vemos madroños o gurbiotes, y musgos que se conservan en esta zona tan sombría del monte.
Vamos al lado de un barranco, a nuestra izquierda, y el sendero serpentea pegado a la pared para salir a una explanada. Desde aquí hay un camino ancho a la izquierda que desechamos. Proseguimos unos pocos metros y enseguida otro cruce a la izquierda es el que elegimos para llegar hasta el poste que señaliza el PR-A 63. Rectos se sale al camino porque el que hemos subido.
Giro a la derecha por un ancho camino de tierra, que rodeados de pinos y encinas, nos lleva al lado de un recinto para domesticar perros hasta el campo de fútbol. Bonito rincón rodeado de encinos para jugar al balón.
Hemos tenido suerte, caen unas gotas de chirimiri y las peñas están cubiertas por la niebla. Nos cambiamos y a casa a comer.
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